La frecuencia de un reloj, explicada
Qué significan de verdad 21.600 o 28.800 alternancias por hora, por qué el segundero avanza a saltitos y cómo afecta la frecuencia a la precisión y la reserva de marcha.
En esta guía
- ¿Qué es la frecuencia?
- Las frecuencias más habituales
- Por qué el segundero avanza a saltos
- ¿Más frecuencia significa más precisión?
- Lo que cuesta latir más deprisa
- Por qué a algunos les encanta la baja frecuencia
- Breve historia de las frecuencias
- La frecuencia y el sonido de un reloj
- Cómo averiguar la frecuencia de tu reloj
- Oye la diferencia en Mecha Watch
- Preguntas frecuentes
Fíjate bien en el segundero de un reloj mecánico y verás que no se desliza. Avanza a saltitos: cinco, seis, ocho pasos diminutos cada segundo. Ese ritmo de pasos es la frecuencia del reloj, y es una de las firmas discretas de un movimiento.
Las fichas técnicas la escriben como «28.800 alt/h», «28.800 A/h», «21.600 vph» o «4 Hz». Esto es lo que significan esas cifras y por qué importan.
¿Qué es la frecuencia?
Dentro de todo reloj mecánico, el volante oscila de un lado a otro. Cada oscilación, en un sentido o en el otro, permite que el escape libere el tren de rodaje un paso. Cada liberación es una alternancia (o vibración), y cada alternancia hace avanzar el segundero una fracción de segundo.
La frecuencia es cuántas de esas alternancias se producen en una hora. Verás varias abreviaturas para lo mismo:
- alt/h (o A/h): alternancias por hora, la forma habitual en español
- vph y bph: «vibrations per hour» y «beats per hour», las siglas inglesas que aparecen en muchas fichas técnicas
También la verás en hercios. Un hercio es una oscilación completa por segundo (un vaivén de ida y vuelta), es decir, dos alternancias. Así que 4 Hz = 8 alternancias por segundo = 28.800 alt/h.
Las frecuencias más habituales
| alt/h (vph / bph) | Hercios | Alternancias por segundo | Dónde la encontrarás |
|---|---|---|---|
| 18.000 | 2,5 Hz | 5 | Movimientos vintage y clásicos de cuerda manual |
| 19.800 | 2,75 Hz | 5,5 | Algunos movimientos vintage |
| 21.600 | 3 Hz | 6 | Muchos automáticos asequibles y manuales clásicos |
| 25.200 | 3,5 Hz | 7 | Algunos movimientos modernos |
| 28.800 | 4 Hz | 8 | El estándar moderno de los automáticos |
| 36.000 | 5 Hz | 10 | Movimientos de alta frecuencia, a menudo cronógrafos |
Para pasar de alt/h a alternancias por segundo, divide entre 3.600. 28.800 ÷ 3.600 = 8.
Por qué el segundero avanza a saltos
El escape bloquea y libera el tren de rodaje en cada alternancia, así que el segundero avanza en pasos discretos. A 5 alternancias por segundo se ve claramente cada salto; a 8 parece casi continuo; a 10 se acerca a un barrido.
Ese ritmo de pasos es una forma rápida de distinguir un reloj mecánico de uno de cuarzo, que normalmente salta una vez por segundo. Solo unos pocos movimientos poco comunes logran un barrido realmente continuo.
¿Más frecuencia significa más precisión?
En general, un volante más rápido es más estable. Piensa en una peonza: cuanto más rápido gira, más cuesta tumbarla. A un volante que oscila más veces lo perturban menos un golpe en la muñeca o los cambios de posición, y los pequeños errores de una oscilación concreta se promedian entre más alternancias.
Por eso las 28.800 alt/h se convirtieron en el estándar moderno, y por eso muchos cronógrafos, que necesitan medir fracciones de segundo, funcionan a 36.000.
Pero la frecuencia es solo un factor. La regulación, la calidad de la espiral, la temperatura y el magnetismo importan al menos lo mismo. Un movimiento de 21.600 alt/h bien regulado puede superar sin problemas a uno de alta frecuencia mal regulado.
Lo que cuesta latir más deprisa
- Más consumo de energía. Cada alternancia cuesta energía, así que un movimiento de alta frecuencia agota antes su muelle real. Esa es, en parte, la razón de que los movimientos de baja frecuencia puedan ofrecer largas reservas de marcha.
- Más desgaste. Más alternancias suponen más contacto entre las piezas del escape, y el aceite puede degradarse antes. Los movimientos de alta frecuencia pueden necesitar revisiones más a menudo.
- Más difíciles de fabricar. Las piezas deben ser más finas y más precisas.
Así que no existe una única frecuencia «mejor». Es una decisión de diseño entre estabilidad, reserva y longevidad.
Por qué a algunos les encanta la baja frecuencia
Un segundero de 5 o 6 alternancias tiene carácter. Puedes ver cada tic, y en una habitación en silencio oyes el reloj latir a un ritmo más lento y más cálido. Se siente más antiguo y más mecánico. Muchos coleccionistas buscan movimientos de estilo vintage precisamente por eso.
Breve historia de las frecuencias
Los relojes de bolsillo del siglo XIX latían habitualmente a 18.000 alt/h o menos. Los volantes grandes que oscilaban despacio eran más fáciles de fabricar y de engrasar, y un reloj de bolsillo no recibía los golpes que recibe uno de pulsera. Cuando los relojes pasaron a la muñeca, a principios del siglo XX, se enfrentaron a muchos más golpes y cambios de posición, y los fabricantes fueron subiendo poco a poco las frecuencias para mantener estable la marcha.
En los años 60 aparecieron los movimientos de alta frecuencia, a 28.800 y 36.000 alt/h, a menudo impulsados por los concursos de cronometría, donde contaba cada fracción de segundo. Los mejores lubricantes y materiales hicieron viables las frecuencias más altas, y las 28.800 alt/h se asentaron como el estándar cotidiano. Sin embargo, las frecuencias más bajas nunca desaparecieron: las 21.600 alt/h siguen siendo muy comunes, y muchos coleccionistas buscan a propósito movimientos de 18.000 alt/h por su carácter vintage.
La frecuencia y el sonido de un reloj
Acércate un reloj mecánico al oído y oirás trabajar el escape: un «tic-tic-tic» rápido a 8 alternancias por segundo, un tic más lento y más marcado a 5 o 6. Los relojeros también escuchan ese sonido. Un cronocomparador es, en esencia, un micrófono sensible que mide el intervalo entre tics y comprueba que el «tic» y el «tac» estén espaciados por igual: una medida que se llama error de batido («beat error»).
Cómo averiguar la frecuencia de tu reloj
- Consulta la ficha del movimiento: busca el nombre del calibre; casi siempre aparece.
- Cuéntala: graba el segundero a cámara lenta y cuenta los pasos que da en un segundo.
- Usa un cronocomparador: un cronocomparador (o una app que haga sus veces) escucha los tics e indica la frecuencia, la precisión y la amplitud.
Oye la diferencia en Mecha Watch
Cada movimiento de Mecha Watch late a su frecuencia real, un paso por alternancia, con un pequeño «golpe» de escape al inicio de cada una:
- Clásico de cuerda manual: 18.000 alt/h, 5 alternancias por segundo
- Vintage de baja frecuencia: 21.600 alt/h, 6 alternancias por segundo
- Manual de 8 días: 21.600 alt/h, 6 alternancias por segundo
- Automático de diario: 28.800 alt/h, 8 alternancias por segundo
Crea un reloj con cada uno y ponlos uno al lado del otro: la diferencia salta a la vista en un segundo. Mecha Watch: dilo rápido y en inglés suena a «make a watch», crear un reloj; pero mira el segundero y es toda una lección de frecuencias.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa 28.800 alt/h (o 28.800 bph)?
Que el volante hace 28.800 alternancias por hora, es decir, 8 alternancias por segundo o 4 Hz. El segundero da 8 pasos cada segundo.
¿Qué diferencia hay entre alt/h, vph y bph?
Ninguna: alternancias por hora, vibraciones por hora («vph») y «beats» por hora («bph») son la misma medida.
¿Es buena una frecuencia de 21.600 alt/h?
Sí. Es una frecuencia fiable y común, usada en muchos buenos movimientos. Es algo menos estable frente a los golpes que la de 28.800, pero consume menos energía y puede tratar mejor las piezas.
¿Por qué el segundero de mi reloj mecánico no se mueve de forma continua?
Porque el escape libera el tren de rodaje en alternancias discretas. Cada alternancia hace avanzar el segundero un pasito: 6, 8 o 10 veces por segundo, según el movimiento.
¿Cómo se pasan las alternancias por hora a hercios?
Divide entre 7.200. Por ejemplo, 28.800 ÷ 7.200 = 4 Hz, porque un hercio equivale a dos alternancias por segundo.